La bestia alada juega al mal
con su cara de ángel y sus colmillos de cerdo.
¡Qué hay después de tu falo de serpiente, alado reptil!
Nada, y todo lo efímero.
Y yo me retuerzo en un triste diálogo,
y las piernas de ella se diluyen en atardeceres lánguidos,
sirena puta de aguijón destrozado.
¿¡Qué hay detrás de esa ceremonia de miradas!?
Un maldito sacrilegio al deseo que me invade.
La noche enviciada, y tu cara embarrada de mentiras
deseos desordenados, furia hormonal
los cardos copulan con el viento.
Escribir, para que entienda el amanecer del rocío marmolado
es penetrar en mi esencia.
Diosa del mar muerto, accediste a la idiotez de lo inseguro
Abriste, de una vez, tu eterna caja triangular
a su secreto perdido
para uno, dos, tres sueños engendrar.
Nacer mas tarde en el mas absoluto silencio que me fecunda
es fabricar un mar de luces
acordonarme a tu sonido
a tus deseos
es penetrar en el dualismo.
Es un escrito muy viejo, modificado. No se si me gusta, pero debía colgarlo. Nada que ver tiene esto con el presente. El futuro llegó hace rato...